Consejos de vida

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Lynn
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Escrito por la maestra Lynn Marcelle

Con el paso de los días la vida se vuelve mucho más tediosa y pesada. Los cambios en nuestra sociedad nos han sumergido en un sistema que no contempla el descanso, la salud mental, ni el cuidado propio. Cada vez se hace más cuesta arriba detenerse y tomar un respiro para meditar en lo que hemos vivido y nos queda por vivir. Por esa razón, me parece interesante presentarte tres consejos que ayudarán a que en tu vida reine el aprendizaje y el crecimiento.

En primer lugar, NUNCA olvides los sueños y las cosas que hacían feliz a tu niño interior. No te conviertas en alguien que pueda decepcionarle y hacerle sentir vergüenza. Mira el espejo y busca muy dentro si hay conformidad con quién eres, y de no ser así creo que mientras haya respiración SIEMPRE habrá tiempo para ser mejor, y para hacerlo a ese niño cambiar de opinión. Hay personas que tienen tan alto concepto de sí mismos que no miran la cantidad de cosas que hacen mal, sin embargo, hay otras que tienen un concepto tan bajo que no son capaces de ver todo lo que hacen bien. En cualquiera de los dos casos, los extremos son dañinos, encuentra un balance sobrio y coherente.

Vive cada etapa de tu vida. La etapa que trae escasez, momentos difíciles, confusión, dolor, desilusión, pérdida… y demás. Pero también vive aquella que trae consigo felicidad, abundancia y alegrías. Vive cada época del año, disfruta del frío, el calor, la brisa, la lluvia y las hojas secas. Estudia todo lo que venga y aprenda de eso. No saltes las etapas. No tengas vergüenza de tus logros, si has hecho algo bien alégrate tú primero y siéntete orgulloso.

No busques la justicia terrenal, deja las cosas pasar y guarda tu paz por encima de todo. Cuando superas lo que te han hecho; los causantes siempre vuelven arrepentidos, y en ese momento podrás decir: “ya no” hay tranquilidad. Con el paso de los años todos reflexionamos sobre las acciones pequeñas y buenas que nos hicieron, y al igual que el leproso nos devolvemos a agradecer, seamos como él. Olvidemos el mal causado rápidamente y atesoraremos por siempre el bien hecho. El agradecimiento abre las puertas del alma, y libera el ser interior. Por último, no compitas, mejor aprende; Las mejores cosas toman tiempo, las mejores personas también.

Cuando tus pasos empiezan a ser más lentos es cuando el entendimiento empieza a ser más rápido; pero cuando los pasos son rápidos es difícil tener real entendimiento. Volverse más sabio implica pasar por el dolor, porque el que no lo experimenta, alberga su alma en lo superfluo.

Lynn Marcelle es licenciada en Lengua y Literatura, maestra de secundaria. creadora del blog Cristiano “A corazón abierto”.

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